Behind the scenes

El martes os enseñe la parte más bonita de nuestro viaje al Valle del Jerte y hoy toca enseñaros la otra cara, la de los contratiempos, la de todo lo que sale al revés. La cara menos bonita aunque la más divertida, para que nos vamos a engañar. Porque nos crecemos frente a la adversidad y le echamos mucho sentido del humor cuando las cosas no salen como habíamos planeado (como en este caso).

Íbamos con el tiempo justo y teníamos perfectamente organizado todo lo que queríamos hacer: recorridos, rutas, horarios, entradas, localizaciones… El mes previo fue una locura porque las altas temperaturas que se registraron durante el mes de febrero estaban acelerando el proceso de floración de los cerezos, prevista para finales de marzo. Entrábamos a diario en la web Turismo Valle del Jerte en la que van informando en tiempo real el estado de la floración y todo apuntaba a que llegaríamos demasiado tarde.

Pero el tiempo cambió bruscamente, bajaron de forma importante las temperaturas y el proceso se ralentizó. Ahora la preocupación era llegar al Valle y que aún no hubiese despertado. Desde que plantamos lentejas entre algodones en un vaso de yogur en la EGB, no había existido otra planta que nos hubiera generado tal sinvivir. Y con la duda de lo que iba a ocurrir nos fuimos al Valle del Jerte.

Habíamos alquilado una casa rural aparentemente muy coqueta, con una terraza al Valle desde la que podríamos contemplar el paisaje si llegábamos a tiempo para floración. Pero Airbnb tiene estas cosas: no siempre es lo que parece…

6

Bonito, lo que se dice bonito, no era. Y el acceso a nuestra casa, fácil tampoco. Me entran sudores fríos de pensar en meter (y sacar) el coche de nuevo por ahí…

5

Yo, que soy más de asfalto que los semáforos, os podéis imaginar. Menos mal que a nuestra mente más brillante se le ocurrió meter en la maleta una linterna “por si acaso”. Y es que la “calle” de acceso a la casa por la noche no estaba alumbrado… Rural, rural.

3

Como ya os había comentado, nos llovió durante los dos primeros días que estuvimos en el Valle y hacía bastante frío. Si hubiera dependido de mí encender la chimenea habríamos muerto congelados. Serán muy románticas y tendrán mucho encanto, pero si nunca te has acercado a una tienen su enjundia y su complicación. Menos mal que mis compañeros de viaje valen para todo. ;)

7

Pasamos del sol de Mérida al frío y la lluvia constante en el Valle del Jerte que amaneció cubierto de niebla. Y de los cerezos en flor, ni rastro.

9

Los planes se iban al garete a primera hora de la mañana porque la niebla no permitía ver nada y no dejaba de llover ni un segundo. Adiós a las rutas que queríamos hacer y a los pueblos que queríamos visitar. Piornal (foto de abajo) es el pueblo más alto de Extremadura y tiene un mirador que es una auténtica maravilla. Pero nosotros solo veíamos niebla.

10

Además, prácticamente los únicos cerezos que estaban en flor eran los que vendían en macetas…

8

Y la mayor parte de los árboles que sí estaban en flor se encontraban en fincas privadas a las que no podíamos acceder. ¿Y lo que cuesta meter el objetivo entre las rejas de las vallas?

11

Decidimos movernos por el Valle con el sistema de autobuses que había organizado la Agrupación de Cooperativas, y ahí encontramos a nuestro ángel de la guarda. No sé si porque llovía sin parar, porque se había retrasado la floración… Pero éramos prácticamente los únicos que utilizábamos los autobuses y se convirtió en una experiencia luxury  con chófer privado que nos salvó la organización del viaje. Como conocía perfectamente la zona, nos diseñó un nuevo itinerario que fuese más llevadero con lluvia y que evitase las zonas de niebla. Nos bajábamos dónde nos indicaba, visitábamos lo que nos recomendaba, nos volvía a recoger, y vuelta a empezar.

Gracias a él y a pesar de todos los contratiempos, pudimos recorrer buena parte del Valle y visitar lugares muy bonitos que no estaban en nuestros planes iniciales.

13

A medida que transcurría el día íbamos cada vez más calados por la lluvia: calzado, ropa, abrigos, mochilas… Y por si fuera poco, nuestra mochila incrementaba un kilo por cada pueblo en el que nos parábamos: queso, vino, mermelada, miel, embutido…

Tan al revés nos salieron las cosas, que el primer día decidimos caminar con playeros confiando en que la lluvia sería poca cosa. Pero como no dejó de llover ni un solo minuto y por momentos fue muy intensa, llegamos a casa calados con barro hasta la cintura.

12

Al día siguiente, antes de poner rumbo a Asturias de nuevo, aprovechamos la mañana para recorrer lo que nos diera tiempo. Como a nosotros nos pillan una vez y no dos, nos calzamos las botas de montaña que no nos habíamos puesto el día anterior. Y el resultado fue: sol cegador. Justo el día que teníamos que volver a casa y solo teníamos dos horas para disfrutar del Valle por última vez… Nuestro chófer cuasi particular se moría de la risa.

14

Es verdad que en algún momento lamentamos la mala suerte de que todo hubiese salido al revés. Que no hubiésemos podido ver la floración, que la casa no fuese lo que esperábamos, que el tiempo no nos hubiese dejado hacer las rutas que teníamos tantas ganas de hacer… Pero la mayor parte del tiempo nos reímos como nunca.

La zona era tan bonita y la gente era tan amable que no disfrutarlo no era posible. Tenemos mil y una anécdotas para contar y nos pasaron un montón de cosas graciosísimas (como terminar por error en medio de una procesión, y quedarnos atrapados entre el Cristo y los Nazarenos con cara de “no deberíamos estar aquí” ). Hacía mucho tiempo que no disfrutaba ni me reía tanto.

Porque no importa que las cosas no sean como las habíamos planeado. Lo importante es echarle mucho sentido del humor y disfrutar pese a la circunstancias. Y sobre todo, porque cuando la compañía es la correcta el destino es lo de menos.

Gracias a mis Míster Cherrys, porque con vosotros me iría hasta a Pekín Estrés. ;)

¡Buen Finde!

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Lifestyle y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Behind the scenes

  1. Paula dijo:

    Esos contratiempos hacen los viajes inolvidables. No hay nada mejor que unas cervezas con amigos entre risas recordando anécdotas. Enhorabuena por contar también la “cara B” de vuestro viaje en el blog, es muy humano!!!

    Le gusta a 1 persona

Déjame un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s